Arí Guerrero de la Paz

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Resulta que, en 1854, el presidente de los EE. UU, Franklin Pierce, para colonizar el noroeste de ese territorio, ofreció a los colonizadores europeos una gran extensión de tierras indias, prometiendo crear una reservación para el pueblo indígena. Con este propósito Pierce le escribió al Jefe Seattle solicitando la compra de sus territorios. El jefe indio, quien murió en 1866 y que dio lugar a que la ciudad de Seattle recibiera su nombre, respondió con una declaración profunda, poética, bella y visionaria.

Nos complace presentar esta declaración:

CARTA ECOLÓGICA DEL JEFE INDIO SEATTLE AL GRAN JEFE BLANCO DE WASHINGTON

¿Cómo se puede comprar o vender el firmamento, ni aún el calor de la tierra? Dicha idea nos es desconocida.

Si no somos dueños de la frescura del aire ni del fulgor de las aguas, ¿cómo podrán, ustedes comprarlos?

Cada parcela de esta tierra es sagrada para mi pueblo, cada brillante mata de pino, cada grano de arena en las playas, cada gota de rocío en los bosques, cada altozano y hasta el sonido de cada insecto es sagrado a la memoria y al pasado de mi pueblo. La savia que circula por las venas de los árboles lleva consigo las memorias de los pieles rojas.

Los muertos del hombre blanco se olvidan de su país de origen cuando emprenden sus paseos entre las estrellas; en cambio, nuestros muertos nunca pueden olvidar esta bondadosa tierra, puesto que es la madre de los pieles rojas. Somos parte de la tierra y, asimismo, ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el venado, el caballo, la gran águila; éstos son nuestros hermanos. Las escarpadas peñas, los húmedos prados, el calor del cuerpo del caballo y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.

Por todo ello, cuando el Gran Jefe de Washington nos envía el mensaje de que quiere comprar nuestras tierras, nos está pidiendo demasiado. También el Gran Jefe nos dice que nos reservará un lugar en el que podamos vivir confortablemente entre nosotros. Él se convertirá en nuestro padre y nosotros en sus hijos. Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Ello no es fácil ya que esta tierra es sagrada para nosotros. El agua cristalina que corre por ríos y arroyuelos no es solamente el agua sino también representa la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos tierras, deben recordar que es sagrada y a la vez deben enseñar a sus hijos que es sagrada y que cada reflejo fantasmagórico en las claras aguas de los lagos cuenta los sucesos y memorias de las vidas de nuestras gentes. El murmullo del agua es la voz del padre de mi padre.

Los ríos son nuestros hermanos y sacian nuestra sed, son portadores de nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendemos nuestras tierras ustedes deben recordar y enseñarles a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos y también lo son suyos y, por lo tanto, deben tratarlos con la misma dulzura con que se trata a un ser humano.

Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestro modo de vida. Él no sabe distinguir entre un pedazo de tierra y otro, ya que es un extraño que llega de noche y toma de la tierra lo que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga y una vez conquistada sigue su camino, dejando atrás la tumba de sus padres sin importarle. Les secuestra la tierra a sus hijos. Tampoco le importa. Tanto la tumba de sus padres como el patrimonio de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, la tierra, y a su hermano, el firmamento, como objeto que se compran, se explotan y se venden como ovejas o cuentas de colores. Su apetito devorará la tierra dejando atrás sólo un desierto.

No sé, pero nuestro modo de vida es diferente al de ustedes. La sola vista de sus ciudades apena los ojos del piel roja. Pero quizás sea porque el piel roja es un salvaje y no comprende nada. No existe un lugar tranquilo en las ciudades del hombre blanco, ni hay sitio donde escuchar cómo se abren las hojas de los árboles en primavera o cómo aletean los insectos. Pero quizás también esto debe ser porque soy un salvaje que no comprende nada. El ruido parece insultar nuestros oídos. Y, después de todo ¿para qué sirve la vida si el hombre no puede escuchar el grito solitario del chotacabras (aguaitacaminos) ni las discusiones nocturnas de las ranas al borde de un estanque? Soy un piel roja y nada entiendo. Nosotros preferimos el suave susurro del viento sobre la superficie de un estanque, así como el olor de ese mismo viento purificado por la lluvia del mediodía o perfumado con aromas de pinos.

El aire tiene un valor inestimable para el piel roja ya que todos los seres comparten un mismo aliento: la bestia, el árbol, el hombre, todos respiramos el mismo aire. El hombre blanco no parece consciente del aire que respira; como un moribundo que agoniza durante muchos días es insensible al hedor. Pero si les vendemos nuestras tierras deben recordar que el aire es valioso, que el aire comparte su espíritu con la vida que sostiene. El viento que dio a nuestros abuelos el primer soplo de vida, también recibe sus últimos suspiros. Y si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben conservarlas como cosa aparte y sagrada, como un lugar donde hasta el hombre blanco pueda saborear el viento perfumado por las flores de las praderas.

Por ello consideramos su oferta de comprar nuestras tierras. Si decidimos aceptarla, yo pondré condiciones: El hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.

Soy un salvaje y no comprendo otro modo de vida. He visto a miles de búfalos pudriéndose en las praderas, muertos a tiros por el hombre blanco desde un tren en marcha. Soy un salvaje y no comprendo que una máquina humeante puede importar más que el búfalo al que nosotros matamos sólo para sobrevivir.

 

¿Qué seria del hombre sin los animales? Si todos fueran exterminados, el hombre también moriría de una gran soledad espiritual; porque lo que les suceda a los animales también le sucederá al hombre. Todo va enlazado.

Deben enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan son las cenizas de nuestros abuelos. Inculquen a sus hijos que la tierra está enriquecida con las vidas de nuestros semejantes a fin de que sepan respetarla. Enseñen a sus hijos que nosotros hemos enseñado a los nuestros que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra les ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, se escupen a sí mismos.

Esto sabemos: La tierra no pertenece al hombre; el hombre pertenece a la tierra. Esto sabemos, todo va enlazado, como la sangre que une a una familia. Todo va enlazado.

Todo lo que le ocurra a la tierra, les ocurrirá a los hijos de la tierra. El hombre no tejió la trama de la vida; él es sólo un hilo. Lo que hace con la trama se lo hace a sí mismo.

Ni siquiera el hombre blanco, cuyo Dios pasea y habla con él de amigo a amigo, queda exento del destino común. Después de todo, quizás seamos hermanos. Ya veremos. Sabemos una cosa que quizás el hombre blanco descubra un día: nuestro Dios es el mismo Dios. Ustedes pueden pensar ahora que Él les pertenece lo mismo que desean que nuestras tierras les pertenezcan; pero no es así.

Él es el Dios de los hombres y su compasión se comparte por igual entre el piel roja y el hombre blanco.

 

Esta tierra tiene un valor inestimable para Él y si se daña se provocaría la ira del Creador. También los blancos se extinguirían, quizás antes que las demás tribus. Contaminen sus lechos y una noche perecerán ahogados en sus propios residuos.

Pero ustedes caminarán hacia su destrucción rodeados de gloria, inspirados por la fuerza del Dios que los trajo a esta tierra y que por algún designio especial les dio dominio sobre ella y sobre el piel roja. Ese destino es un misterio para nosotros, pues no entendemos porqué se exterminan los búfalos, se doman los caballos salvajes, se saturan los rincones secretos de los bosques con el aliento de tantos hombres y se atiborra el paisaje de las exuberantes colinas con cables parlantes.

¿Dónde está el matorral?

¡Destruido!

¡Desapareció!

Termina la vida y empieza la supervivencia.


Después de haber leído esta carta sólo me resta decir:

«¡Que belleza! ¿verdad? Esta misma cosmovisión la tenían los Incas, los Mayas, los Aztecas, etc. No se trata de que regresemos a vivir como los antiguos. La humanidad se ha desarrollado, el avance de la cultura ha sido impresionante. Rescatemos lo mejor de la tecnología moderna y resucitemos la visión y la actitud filosófica de nuestros sabios antepasados. De este modo, la comodidad y el confort alcanzados hoy en día, irán de la mano con el bienestar físico, mental y espiritual del hombre, que en resumidas cuentas es el centro de toda actividad cultura. O, mejor dicho, para reflexionar, debería serlo y no el mercado y las ganancias monetarias.» – Ari Guerrero de la Paz


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El anarquismo es una postura

El anarquismo es una actitud

El anarquismo es una forma responsable que asume el ser humano con su belleza de pensar y su indomable voluntad ante la vida y la sociedad humana.

Nace de su instinto religioso, de esa pulsión, de esa necesidad que lo impulsa hacia la unidad, hacia la perfección, hacia el origen mediante su Auto-realización. Esta pasión le permite darse cuenta de su complejidad, de su indigencia, que está participando de una existencia que le hace sufrir la dualidad de la vida en constante cambio, en constante progreso.

Se manifiesta cuando su instinto gregario lo impulsa a reunirse, agruparse, asociarse, organizar una comunidad para complementar sus instintos de conservación de la vida, de sobrevivencia, de conservación de la especie. Esta situación trae consigo la idea de Familia, de Tribu, de Clan; En donde su libertad e independencia naturales son sacrificadas en favor de su conservación, desarrollo, progreso y evolución o sea de su Auto-trascendencia. De tal manera que reunirse con el otro y con los otros por conveniencia, por consentimiento permite que conforme una asociación voluntaria, un libre acuerdo colectivo, un grupo social, una sociedad, un estado y que éste para subsistir en el tiempo exige una organización razonable que estructure y relacione a la comunidad. Esta Exigencia obliga a que acepte la necesidad de designar una jerarquía de orden, de distribución de la responsabilidades individuales en favor del bien común, reglamentando la convivencia basada en principios de justicia, de equidad, de distribución del trabajo y la riqueza de forma igualitaria; reglamentando el ejercicio del poder que potencie, que posibilite el éxito de las metas del grupo; reglamentando la secuencia del mando.

Surje así de modo natural el estado, el gobierno, la política, desde un conocimiento profundo de la naturaleza humana en donde encontramos un ser humano pleno de valores humanos, de dignidad, de decencia, de respeto al orden natural, consciente o de la libertad como respeto al semejante, pero que también es un animal  que en sociedad se comporta competitivo, con ansias de reconocimiento para sojuzgar al otro, muy proclive al egoísmo, característica que facilita su tendencia a corroer y destruir los consensos, los acuerdos, los compromisos; a desvalorizar la solidaridad y pisotear las máximas de que la opinión de los demás sí importan y que el bienestar del grupo está por encima del confort particular.

Esta sociedad humana naturalmente funcional ha sufrido periodos de desarrollo diversos. Parte desde las tribales a las ciudades hasta las mas sofisticadas como reinos, imperios y repúblicas cada una de ellas con su propio estado, gobierno y política.

El estado de derecho natural de conciencia civil, o sea, la sociedad humana asume tipos de gobierno que la historia de la humanidad nos muestra en el devenir del tiempo.

La tradición enseña que los sistemas de gobiernos son:

1 – THEOCRACIA

Gobierno de los Sabios. Sistema de gobierno mas tribal, mas original que degenera en soberbiocracia.

2 – MONARQUÍA

Gobierno, mando de un solo ser humano. Degenera en tiranía

3 – ARISTOCRACIA

Gobierno de los mejores de la sociedad. Degenera en oligarquía.

4 – DEMOCRACIA

Gobierno del vulgo, no necesariamente los mejores y son votados de firma directa e indirecta. Degenera en oclocracia.

 

Como se ha explicado el ser humano sacrifica su libertad e independencia naturales en beneficio de sus institutos, sobre todo del gregario, pero nunca olvida que su desarrollo individual se forja en paralelo con un progreso grupal. Está siempre consciente de que la sociedad ayuda siempre y cuando no degenere el gobierno y limite su evolución.

Esta atención y observación vigilante del estado lo hace naturalmente anarquico, pensante, reflexivo cuestionador, responsable, divergente, pro-activo, propositivo, defensor de la institucionalidad porque entiende que  su objeto es el sujeto. Asume ser cuidador y curador del desarrollo y libertades individuales y sociales.

Por lo tanto el anarquismo no está en contra de la sociedad, del estado, del gobierno, de las estructuras de poder y sus relaciones. No promueve el desorden y la violencia social, no es un nihilista, o sea, no es anti-organización, no es anti-estructura.

La visión del anarquista es defender el propósito original del estado que es altruista, cooperativo y solidario y que el egoísmo del animal humano corrompe y lo lleva a buscar el poder sin escrúpulos, la acumulación desigual de la riqueza y poder, generando autoritarismo mediante el poder absoluto. Este poder trae como consecuencia la ruptura de las relaciones entre iguales, el alejamiento de aceptar el cambio como siempre para mejor y no para peor.

Aparecen las inequidades, las amenazas, las agresiones, la violencia; por eso los poderosos y ricos constantemente dicen que el anarquismo es peligroso y hay que reprimirlo, acallarlo con la hipócrita sentencia: «Somos los defensores del orden y la paz social»

De forma natural el ser humano en potencia es anarquista pero también es conformista. Éste ultimo claudica totalmente a su libertad e independencia naturales, por buscar el confort y evitar la ansiedad e incertidumbre que genera el cambio. Mientras que el anarquista sostiene sus derechos naturales y sin denostar a la sociedad que tanto bien le hace, no permite que se anquilose y sobretodo que degenere.

Esa actitud individual anarquista, primero lo muestra insatisfecho, luego inconforme, después reaccionario. Estas iniciales conductas con muy subconcientes, con mucho resentimiento y poca racionalidad. El reformador y el revolucionario aparecen con razonamientos, con argumentos e ideologías para propiciar cambios que permitan regresar a la idea original del bien-estar común. Estos sentimientos e Ideas son planteadas con cargas violentas que los poderosos y conformistas ven como peligro. La máxima expresión del anarquista, del libre pensador es el rebelde que propone cambios para regresar al equilibrio social pero sin violencia, sino, de forma pacifica utilizando la razón y la conciencia como motores del cambio social e individual.

¿Cuál de estos tipos de anarquista te consideras tu?

 

 


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Sistema inmunológico es miltisistemico porque Interrelaciona a varios sistemas fisiológicos del cuerpo humano. Su función es defensiva manteniendo el equilibrio homeostatico mediante respuestas inmunes contra los patógenos (Elementos dañinos) que ingresan a la economía interior del ser humano.

Las Respuestas de este sistema son innatas o adquiridas. Al nacer ya existe un sistema de defensa transmitida por la madre, y en el desarrollo de la vida se agregan otros elementos de defensa, o sea, son adquiridas.

Los órganos del sistema son:

  1. Adenoides Nasales
  2. Amígdalas Palatinas
  3. Timo
  4. Vasos Linfáticos
  5. Ganglios Linfáticos
  6. Vasos Sanguíneos
  7. Bazo
  8. Apéndice
  9. Placa de Peyes
  10. Médula Osea

Consejos para mantener sano y potente el sistema inmunológico:

  1. Alimentación Alcalina (cereales integrales, verduras, frutas, etc.)
  2. Agua Natural
  3. Vitaminas y Oligonutrientes
  4. Gestionar el stress
  5. Sueño Reparador
  6. Ejercicios
  7. Sentido del Humor

La clave para saber si el sistema inmunológico está siendo protegido y conservado vitalmente está en el control del P.H. de la sangre.

El Equilibrio Ácido – Alcalino es lo que hay que tener en cuenta en materia de prevención de la salud. El punto de equilibrio es un P.H. de 74 con una ligera inclinación al alcalino.

Los Alimentos alcalinos son los cereales, las verduras, las frutas. Los Alimentos Ácidos son: Las Carnes (Res, Aves, Cerdos, Peces, Moluscos), El huevo, La leche, Las Menestras.

Cuando la sangre se mantiene ácida, el cuerpo se inflama y esta condición de inflamación des-vitaliza el sistema inmunológico y predispone a una serie de enfermedades degenerativas como el cáncer.

Es preciso indicar que los alimentos de origen vegetal que acidifican son beneficiosos porque permiten el equilibrio del P.H., mientras que los alimentos de origen animal que acidifican la sangre son mas perjudiciales para el cuerpo humano.

Verduras como la Zanahoria, Apio, Betarraga, Rabanito, Cebolla, Zapallo, Lechuga, Brócoli, Coles, son altamente alcalinas.

Frutas como el Limon, Naranjas, Manzanas, Piña, Sandia, Tuna, Uvas son también muy alcalinas


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El salvado es la parte externa de la semilla de los cereales que contiene más fibra y nutrientes, y que se separa en el proceso de refinado.
El salvado de trigo contiene potasio, muy eficaz para la circulación, para regular la presión arterial y evitar calambres; hierro que combate y previene la anemia; fósforo y calcio, que ayudan al sistema óseo; y zinc, que favorece las defensas orgánicas y el crecimiento. Entre las vitaminas, prevalecen las del grupo B, que mejoran el estado anímico, la salud de la piel y la circulación aunque también tiene pequeñas cantidades de vitaminas E y K. Posee además proteínas e hidratos de carbono.

Se recomienda el consumo de salvado en dietas para adelgazar, ya que produce sensación de saciedad, y las fibras impiden la absorción de las grasas, aunque aporta calorías (en 100 gramos 273 calorías, pero recordar que se deben consumir diariamente no más de unos 30 gramos) y es muy útil en deportistas ya que brinda mucha energía y en pacientes que sufren artritis, migrañas, artrosis, gota, asma, hipertensión arterial, colesterol alto (porque contiene ácidos grasos insaturados) y diabetes. Evita el estreñimiento por la acción de sus fibras, depurando el cuerpo, y constituye una barrera para el desarrollo del cáncer de colon y la aparición de divertículos.

Al contener gluten, no es indicado para los celíacos y alérgicos, restringiéndose su ingesta para quienes padecen de colon irritable (especialmente en la fase de diarrea) mala absorción intestinal o úlceras.

Se puede el salvado de trigo a los caldos, galletas, panificados o mezclarlo con jugos, yogur o leche.


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En primer lugar tenemos que decir que la alimentación es una necesidad para todo ser vivo y que tan sólo el ser humano tiene la potestad de elegir qué tipo de comida ingerir, puesto que los demás seres de la naturaleza siguen perfectamente sus instintos que los guían hacia una adecuada y conveniente dieta.

Las personas que creen que pueden «comer de todo» sin restricciones son los que optan por una comida OMNIVORA, pero hay otras que no aceptan en su dieta alimentos del reino animal como por ejemplo peces, roedores, aves, mamíferos, etc, etc,.. y sólo aceptan insumos para su alimentación los del reino vegetal y mineral, o sea, una comida vegetariana.

La comida vegetariana y el vegetarianismo no es nada nuevo. Hace mucho tiempo que forma parte integral de la cultura Humana: Platón, Sócrates, Hipócrates, Aristóteles, Ovidio, Buda, etc, etc, eran vegetarianos.

A lo largo de la historia no se ha comprendido qué es el vegetarianismo. Sus cultores han sido tachados de maniáticos, fanáticos o místicos. Al parecer se pensaba que las personas que no comían carne tenían algo raro. La Comida Vegetariana de Hitler, por ejemplo, ha sido señalada a menudo como una de sus extravagancias.

Hasta la palabra misma se comprende mal. Etimológicamente vegetarianismo no proviene de “vegetal” sino de la palabra latina “Vegetare” que significa: Avivar, Animar

Cuando los romanos utilizaban la expresión HOMO VEGETUS, se referían a una persona vigorosa, sana de cuerpo y alma.

En la actualidad hay personas que consideran a un vegetariano como un simple comedor de verduras, sin gusto por la buena comida, privándose del placer de comer un buen churrasco de carne animal sabroso y altamente nutritivo.

En mi opinión la comida vegetariana constituye una alternativa racional frente a la dieta centralizada en el reino animal.

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      En primer lugar las personas que optan por un estilo de vida saludable y prefieren la comida vegetariana, tienen una mentalidad preventiva. Son conscientes de que el bienestar se consigue con el hábito de consumir alimentos nutritivos y a la vez curativos, como son las verduras, los cereales, las frutas, los germinados, los fermentos, etc., etc…

     En segundo lugar prefieren la comida vegetariana porque tienen una visión Holística de la vida en donde las dimensiones biológica, psicológica y espiritual del Ser Humano están vinculadas e integradas constitutivamente y que además tienen una interrelación vital con los demás reinos de la Naturaleza y con el Universo.

     Consideran que la comida vegetariana genera en porcentaje menos residuos tóxicos, oxidativos e inflamatorios en comparación con la alimentación cárnica que, por cierto,  sí los genera y en gran cantidad. Sin embargo en ocasiones y circunstancialmente la comida chatarra está considerada en sus opciones, pero en relación al tabaco y al alcohol etílico tienen más reparos para consumirlos.

Estas personas que optan por un estilo de vida saludable y que prefieren la comida vegetariana nos hacen recordar a un pensamiento de Lin Yu Tang en su libro “La importancia de Vivir”: “Los Seres Humanos Herbívoros hacen su camino por la vida interesándose primero por sus cosas, en tanto que los Seres Humanos Carnívoros transitan por la vida metiéndose en la vida de los demás. La verdadera solución de la Humanidad consiste en la multiplicación del Homo – Sapiens Herbívoro en mayor proporción que la variedad carnívora. Por el momento, sin embargo, los carnívoros deben ser todavía nuestros jefes. Así debe ser en un mundo que cree en los músculos fuertes y en la imposición autoritaria.”…

     En la actualidad el porcentaje de los Homo – Sapiens Herbívoros está creciendo a nivel mundial y no por una disciplina doctrinal religiosa sino porque los Seres Humanos estamos accediendo a información seria sobre Desarrollo Personal basado en Nutrición, Psicología y Ética, y si seguimos sumando uno a uno el futuro de la Humanidad sufrirá un cambio positivo esperanzador.

 

Arí Guerrero de la Paz